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Zaanse Schans, Volendam y Marken en un día desde Ámsterdam

Molino verde de Zaanse Schans junto al río Zaan, Holanda
En esta entrada
  1. Por qué vale la pena salir de Ámsterdam un día
  2. Zaanse Schans: los molinos que todavía trabajan
  3. Volendam: el puerto de pescadores
  4. De Volendam a Marken en ferry
  5. Marken: la isla de casas de madera
  6. Por tu cuenta o con excursión
  7. Consejos para el día
  8. Antes de irte

Confieso que fui a Holanda con una idea fija: ver molinos de verdad. No los de las postales ni los de los imanes de heladera, sino molinos que todavía giran, crujen y trabajan. Volví con eso y con bastante más: un artesano que convierte un tronco en zueco en un par de minutos, un puerto de pescadores con olor a mar y una isla de casas de madera verdes donde el tiempo parece haberse detenido.

Zaanse Schans, Volendam y Marken están a menos de una hora de Ámsterdam y entran cómodos en un mismo día. En esta guía te cuento cómo combinarlos, a qué hora conviene llegar a cada uno, cómo moverte entre ellos y qué fotografiar en cada pueblo.

Por qué vale la pena salir de Ámsterdam un día

Ámsterdam tiene canales, museos y bicicletas para llenar una semana entera. Pero la Holanda de los molinos, los diques y los pueblos de pescadores está afuera, a pocos kilómetros, en la región que rodea el antiguo Zuiderzee.

Canal de Ámsterdam con la torre de la Zuiderkerk al fondo
Un canal de Ámsterdam, con la torre de la Zuiderkerk al fondo.

La ventaja es que los tres pueblos están en el mismo recorrido. Zaanse Schans queda al noroeste de la ciudad; Volendam y Marken, al noreste, separados entre sí por media hora de ferry. Con un poco de orden, se recorren los tres sin apuro y se vuelve a Ámsterdam antes de la cena.

Zaanse Schans: los molinos que todavía trabajan

Zaanse Schans es un barrio a orillas del río Zaan donde se reunieron molinos, casas y talleres de los siglos XVIII y XIX. No es un pueblo congelado para turistas: varios molinos siguen moliendo especias, aserrando madera o prensando semillas para hacer aceite, como hace dos siglos.

El primero que vi fue uno verde, plantado en una pequeña isla de pasto sobre el río, con las aspas recortadas contra un cielo de nubes enormes. Esa es la foto de portada de esta entrada, y es la que más me costó dejar de tomar.

Molinos de Zaanse Schans entre juncos y nubes
Los molinos de Zaanse Schans, entre juncos y nubes.

Cómo llegar: desde Ámsterdam Centraal sale un tren Sprinter cada 15 minutos hasta la estación Zaandijk Zaanse Schans. Son 17 minutos de viaje y unos 10 de caminata, cruzando un puente de madera.

Cuánto cuesta: recorrer el pueblo es gratis, igual que entrar a la fábrica de zuecos y a la quesería. Se paga para entrar a cada molino y al Zaans Museum; existe una tarjeta que combina varios.

A qué hora ir: antes de las 11, o después de las 15:30. En el medio llegan los micros de excursión y los senderos se llenan.

Artesano tallando un zueco de madera en el taller de Zaanse Schans
El artesano, trabajando en el taller de zuecos.

En el taller de zuecos un artesano trabaja frente a vos con una máquina antigua: en minutos, un bloque de madera de álamo se convierte en un zueco, entre una lluvia de virutas. Después podés recorrer la colección: zuecos pintados a mano con molinos y flores, zuecos de novia, zuecos de trabajo. En la quesería hay degustación de quesos de la zona.

Zuecos holandeses pintados a mano con molinos y flores
Zuecos pintados a mano con molinos y flores.

Qué fotografiar:

Volendam: el puerto de pescadores

Volendam es un pueblo de pescadores que mira al Markermeer, el lago que quedó cuando se cerró el antiguo Zuiderzee. Tiene un puerto lleno de barcos, una costanera con puestos de pescado y calles de ladrillo con casas angostas de techos a dos aguas.

Puerto de pescadores de Volendam con barcos amarrados
El puerto de Volendam, bajo un cielo de tormenta.

Cuando llegué, el cielo había cambiado de humor: nubes oscuras sobre el agua y una luz que iba y venía. Para la fotografía, una suerte.

Es el lugar ideal para almorzar. El plato típico es el arenque, pero en la costanera hay pescado frito y sándwiches para todos los gustos.

Calle comercial de Volendam con casas de ladrillo
Una de las calles comerciales de Volendam.

Cómo llegar por tu cuenta: desde Ámsterdam Centraal sale el bus 316 hacia Volendam. Desde Zaanse Schans conviene volver a Ámsterdam en tren y tomar el bus desde ahí.

Canal de Volendam con un puente levadizo y casas de ladrillo
Un canal de Volendam, con su puente levadizo.

Qué fotografiar:

Puerta y fachada de ladrillo en Volendam.
Puerta y fachada de ladrillo en Volendam.
Otra puerta de Volendam, entre casas de ladrillo.
Otra puerta de Volendam, entre casas de ladrillo.

De Volendam a Marken en ferry

El Marken Express une los dos pueblos en 30 minutos de navegación. En temporada alta sale cada 45 minutos desde las 10:30, y el último barco parte a las 19. Los horarios cambian según la estación, así que conviene confirmarlos antes de ir.

El cruce en sí ya vale la pena: Volendam se va achicando detrás y, del otro lado, aparecen de a poco las casas verdes de Marken.

Puerto de Marken con veleros amarrados
La llegada al puerto de Marken.

Marken: la isla de casas de madera

Marken fue una isla hasta mediados del siglo XX, cuando se la unió a tierra firme con un dique. Ese aislamiento le dejó una personalidad propia: casas de madera pintadas de verde oscuro, muchas levantadas sobre pilotes para protegerse de las inundaciones, canales angostos y puentes chiquitos.

Casas de madera verdes de Marken junto al agua
Las casas de madera verdes de Marken.

Es el más silencioso de los tres. Después del movimiento de Volendam, caminar por Marken entre jardines y ovejas que pastan junto a las casas es como bajar el volumen del día.

Ovejas pastando frente a las casas de Marken
Ovejas pastando frente a las casas de Marken.

En la punta de la isla está el faro Paard van Marken, a unos 40 minutos de caminata desde el puerto, si tenés tiempo.

Fábrica de zuecos a vapor de Marken, una casa de madera con una vaca de adorno en la entrada
La fábrica de zuecos a vapor de Marken.

Qué fotografiar:

Cómo volver: desde Marken sale un bus directo a Ámsterdam Centraal.

Por tu cuenta o con excursión

Yo hice el recorrido en una excursión de día completo desde Ámsterdam, y fue la forma más cómoda de combinar los tres pueblos sin estar pendiente de horarios de tren, bus y ferry.

Con excursión. Las mejor calificadas incluyen el bus de ida y vuelta, guía en español y las demostraciones de zuecos y queso. Si querés el ferry entre Volendam y Marken, fijate que esté incluido: no todas lo tienen. Algunas suman también Edam, el pueblo del queso.

Por tu cuenta. Es más barato y te deja manejar tus tiempos, ideal si vas con equipo fotográfico y querés esperar la luz. Un orden posible:

  1. Tren a Zaanse Schans a primera hora y recorrido de los molinos.
  2. Vuelta a Ámsterdam y bus 316 a Volendam para almorzar.
  3. Ferry a Marken a primera hora de la tarde.
  4. Bus de regreso a Ámsterdam desde Marken.

Consejos para el día

Antes de irte

Volví a Ámsterdam con la tarjeta de memoria llena y la sensación de haber visto, en un solo día, tres caras de la misma Holanda: la que trabaja con el viento, la que vive del mar y la que todavía guarda su silencio de isla.

Si estás armando tu viaje, guardá esta guía. Y si te gustan estas fotos, varias están disponibles como copias fine art en mi página de Fine Art Prints.