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En las arenas de Normandía

En las arenas de Normandía
«Please no more war»: un mural con el que me encontré en el pueblo de Arromanches.
En esta entrada
  1. Un lugar que quedó para siempre en la historia
  2. Un sin fin de lugares para rememorar el Día D
  3. Otras postales del Día D

Muy pocas veces la suerte de Europa estuvo tan pendiente de un hilo, como aquel día en que a la hora H, 132.000 soldados aliados desembarcaron en las arenas de Normandía. El Día D, o quizás como lo bautizó el célebre historiador Cornelius Ryan, «El día más largo del siglo».

Para el atardecer de ese día, 10.000 de esos jóvenes soldados habían muerto, tiñendo el mar de rojo con su sangre. Hoy podemos ver sus tumbas en los prolijos cementerios militares.

A pesar de las décadas transcurridas, en todos y cada uno de los pueblos de la región de Normandía, el recuerdo de la guerra y sus consecuencias sigue presente y se refleja en los numerosos memoriales, museos y cementerios que se pueden visitar. No obstante ello, elegí como portada para esta publicación, la foto de un mural con el que me encontré mientras recorría el pueblo de Arromanches. En él, el artista nos interpela con un desesperado, inocente e infructuoso llamamiento a la paz. Especialmente, en tiempos en los que Europa vuelve a sentir la guerra a sus puertas.

Los restos de los cajones Phoenix del puerto artificial de Mulberry, en la playa de Arromanches.
Los restos de los cajones Phoenix del puerto artificial de Mulberry, en la playa de Arromanches.

Un lugar que quedó para siempre en la historia

Las playas que Steven Spielberg inmortalizó en la increíble escena inicial de Saving Private Ryan, hoy lucen vacías y apacibles, salvo por los restos de las incontables casamatas y bunkers que las transformaron años atrás en una verdadera fortaleza. Sin embargo, la sensación es que más que vacías, están llenas de fantasmas y recuerdos de aquellos jóvenes que ofrendaron sus vidas para liberar Europa de la tiranía nazi.

Uno de los búnkeres de la batería alemana de Longues-sur-Mer, todavía con su cañón apuntando al mar.
Uno de los búnkeres de la batería alemana de Longues-sur-Mer, todavía con su cañón apuntando al mar.
Alambre de púas oxidado enmarca hoy una playa vacía y apacible, en la costa de Normandía.
Alambre de púas oxidado enmarca hoy una playa vacía y apacible, en la costa de Normandía.

De todas las fotos que comparto, la que a mi juicio mejor refleja esto, es una escultura que recuerda el sacrificio de los soldados canadienses que desembarcaron en las cercanías de Arromanches. Y allí se los puede ver representados como fantasmas que todavía corren entre las olas para sortear los obstáculos dispuestos en la playa.

Figuras fantasmales, hechas de alambre y acero, todavía corren entre las púas dispuestas en la playa.
Figuras fantasmales, hechas de alambre y acero, todavía corren entre las púas dispuestas en la playa.
Coronas de amapolas rojas depositadas junto a las figuras del memorial, en homenaje a los caídos.
Coronas de amapolas rojas depositadas junto a las figuras del memorial, en homenaje a los caídos.

Un sin fin de lugares para rememorar el Día D

Si bien los museos son muchos, recomiendo especialmente visitar el Memorial de Caen, en el que se pueden ver documentales muy interesantes; el cementerio de guerra alemán de La Cambe, que guarda los restos de 21.222 soldados alemanes caídos en la batalla de Normandía, y el cementerio americano de Colleville-sur-Mer, con sus 9.389 cruces blancas. Como dato curioso, allí se encuentran enterrados uno junto al otro dos hijos del presidente Theodore Roosevelt, caídos en las dos grandes contiendas mundiales. Se trata del Primer Teniente Quentin Roosevelt, que fuera derribado cerca de allí, y el Brigadier General Theodore Roosevelt Jr., que fue el oficial de mayor graduación que desembarcara el Día D y resultó póstumamente galardonado con la Medalla de Honor del Congreso por sus acciones durante ese día en la playa Utah.

Cruces de piedra volcánica en el cementerio de guerra alemán de La Cambe.
Cruces de piedra volcánica en el cementerio de guerra alemán de La Cambe.
El túmulo central de La Cambe, coronado por una gran cruz, rodeado por las tumbas de miles de soldados alemanes.
El túmulo central de La Cambe, coronado por una gran cruz, rodeado por las tumbas de miles de soldados alemanes.
Cruces blancas y banderas americanas en el Cementerio Americano de Colleville-sur-Mer, frente al mar.
Cruces blancas y banderas americanas en el Cementerio Americano de Colleville-sur-Mer, frente al mar.

Si querés seguir descubriendo lugares interesantes te invito a visitar otras entradas de mi blog.

Otras postales del Día D

Un soldado, solo frente al mar: detalle del memorial a los caídos en el desembarco.
Un soldado, solo frente al mar: detalle del memorial a los caídos en el desembarco.
Otra escultura conmemorativa contempla en silencio la playa.
Otra escultura conmemorativa contempla en silencio la playa.
«Les Braves», la escultura de Anilore Banon en Omaha Beach.
«Les Braves», la escultura de Anilore Banon en Omaha Beach.
Un padre y su hija caminan hoy por una playa que hace 80 años fue un campo de batalla.
Un padre y su hija caminan hoy por una playa que hace 80 años fue un campo de batalla.
El maniquí que recuerda al paracaidista John Steele, todavía colgado del campanario de la iglesia de Sainte-Mère-Église.
El maniquí que recuerda al paracaidista John Steele, todavía colgado del campanario de la iglesia de Sainte-Mère-Église.
Vitral en la iglesia de Sainte-Mère-Église, con la Virgen rodeada de paracaidistas.
Vitral en la iglesia de Sainte-Mère-Église, con la Virgen rodeada de paracaidistas.
Otro vitral conmemorativo en Sainte-Mère-Église: «Ils sont revenus» — «Ellos han vuelto».
Otro vitral conmemorativo en Sainte-Mère-Église: «Ils sont revenus» — «Ellos han vuelto».
El monumento a los soldados americanos que desembarcaron en Utah Beach.
El monumento a los soldados americanos que desembarcaron en Utah Beach.